Búsquedas online

ICOMP considera que el dominio de la puerta de entrada a Internet por un solo operador, Google, es insostenible desde un punto de vista legal, político y económico.

ICOMP (Iniciativa por un Mercado Online Competitivo) ha celebrado en el marco de FICOD 11 (Foro Internacional de Contenidos Digitales) una conferencia donde ha analizado las prácticas monopolísticas existentes en el mercado de las búsquedas en internet y su impacto en el desarrollo de una industria sana y competitiva.

En este sentido, la organización considera que el dominio de la puerta de entrada a Internet por un solo operador, Google, es insostenible desde un punto de vista legal, político y económico. El monopolio de Google está creando graves daños a editores de contenido, anunciantes y empresas competidoras que pueden ofrecer soluciones innovadoras alternativas.

El impacto negativo de este tipo de prácticas sobre los consumidores es aún mayor, ya que se ven privados de una garantía de acceso neutral a bienes y servicios que se ofrecen en Internet como consecuencia del conflicto de intereses existente entre Google como ‘editor jefe’ de la red con negocios propios vinculados.

La publicidad es un factor fundamental a la hora de financiar la innovación y el contenido de la Red, posicionándose como el motor que mueve y moverá la economía electrónica del futuro. Esto será posible siempre que exista una competencia sana e intensa en este sector clave.

Por lo tanto, cualquier situación en la que se produzcan operaciones que generen o favorezcan una posición de mercado dominante en el ámbito de la publicidad online debe ser analizada por los reguladores competentes para garantizar la competencia y libre acceso de opiniones tanto a anunciantes, editores de contenidos digitales o consumidores.

Todo ello, unido a la monopolización de mercados relacionados en especial con la búsqueda en plataformas móviles y sus nuevos mercados publicitarios añade una dosis de urgencia y gravedad a la situación

Actualmente, Google se enfrenta a muchas demandas en el ámbito europeo al haber presuntamente incumplido su responsabilidad como empresa en posición dominante de garantizar que su conducta no afecta a la competencia (Artículo 102 del Tratado de funcionamiento de la Unión Europea), habiendo afianzado su dominio en los mercados de búsqueda, publicidad en buscadores y actividades relacionadas. Aprovechando esta situación de mercado, también se ha introducido en nuevos mercados, y en particular, en los de publicidad y motores de búsquedas en dispositivos móviles. Todo ello en un contexto de de adquisiciones agresivas y denuncias sobre prácticas de exclusión y explotación.