Burlan software de control parental

Un estudio revela que aunque los padres utilizan software de control parental para bloquear el acceso de sus hijos a sitios con contenido para adultos, estos logran desinstalar o desbloquear este software.

BitDefender ha anunciado el resultado de un nuevo estudio que se centra en diferentes aspectos de los niños/adolescentes expuesto a material sexualmente explícito encontrado en Internet. La media de edad a la que el niño empieza a buscar sitios con contenido para adultos está en torno a los 11 años de edad.

1,570 padres de cinco países diferentes fueron encuestados sobre el uso que ellos y sus hijos hacen den Internet, especialmente aquellos relacionados con material pornográfico.

El estudio revela que mientras el 97% de los encuestados utiliza software de control parental para bloquear el acceso de sus hijos a sitios con contenido para adultos, el 12% de sus hijos adolescentes logrado desinstalar o desbloquear este software.

“La parte más interesante de este estudio fue la relacionada con el control parental. Incluso si los padres comprenden la necesidad de este tipo de software y la necesidad de vigilar a sus hijos mientras están en redes sociales y en Internet, en general, los niños siempre encuentran la manera de acceder a contenido para adultos”, señala Jocelyn Otero, Responsable de Marketing de BitDefender para España, Portugal y Latinoamérica.

El 62% de los adultos admitieron que habían buscado y accedido a webs con contenido para adultos. Además, el 87% asegura que permitiría a sus hijos buscar este tipo de material en Internet, aunque con una condición: que esa búsqueda se produzca cuando sus hijos tengan 19 años o más.

Fuente: BitDefender.

El sexting es una práctica en aumento entre los adolescentes que consiste en el envío de fotografías y vídeos de contenido sexual a través del móvil. Trend Micro advierte de los peligros de esta “moda” y sugiere a los padres observar más de cerca el comportamiento de sus hijos con estos dispositivos.

El concepto de sexting se utiliza para hacer referencia al envío de contenidos eróticos o pornográficos a través del teléfono móvil y es fruto de la contracción de las palabras inglesas sex y texting. Inicialmente esta palabra se acuñó para referirse al envío de mensajes de texto SMS de contenido sexual, pero la evolución de los dispositivos móviles y sus mayores capacidades para enviar fotos y vídeos, ha hecho que el sexting sea un concepto más amplio y una práctica extendida entre los adolescentes.

A pesar de la información alarmante difundida en los últimos tiempos sobre la práctica del sexting, esto todavía no se ha convertido en una epidemia entre los jóvenes.

Según un reciente estudio titulado “Proyecto de Vida Americana e Internet”, realizado por Pew Research Center, sólo el 4% de los adolescentes que poseen teléfono móvil con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años han reconocido haber enviado a otras personas fotos personales, desnudos o semi-desnudos, en actitud provocativa o de contenido sexual a través de mensajes de texto.

Por su parte, el 15% afirma haber recibido tales mensajes con dicho contenido. Actualmente hay muchos jóvenes enviando y recibiendo fotografías personales de carácter íntimo.

“Según esto, podemos concluir que, definitivamente, el sexting es un problema, no sólo una tendencia que esté en aumento, debido a los riesgos a los que se exponen quienes lo practican, pues estos contenidos pueden distribuirse en Internet, ser motivo de chantaje y acoso, llegando incluso a conllevar problemas con la justicia”, aseguran los investigadores de Trend Micro.

Si desea mejorar las oportunidades de que el adolescente no se convierta en parte de ese “reducido” grupo que se dedica al sexting, Trend Micro facilita estas sugerencias:

– Lo primero y más importante, los padres deben encargarse directamente de pagar la factura de teléfono de sus hijos. Según la investigación, el 17% de los adolescentes que pagan su factura envía “sexts” (mensajes de texto con fotografías de contenido erótico o sexual). Por su parte, únicamente el 3% de los jóvenes que no paga su factura, o sólo pagan una parte del coste de la misma, envían estas imágenes.

– En segundo lugar, es recomendable limitar el número de mensajes de texto que el adolescente puede enviar. Sólo el 8% de los adolescentes que practican sexting tienen restringido el número de mensajes de texto o de otros mensajes que pueden enviar, mientras que, se ha encontrado que el 28% de aquellos que no practican sexting tienen fijado un límite de mensajes por sus padres.

Fuente: Trend Micro.

Microsoft ha creado y donado una nueva tecnología que tiene el potencial de marcar una diferencia drástica en la lucha contra la distribución de pornografía infantil por Internet.

La mayoría de la gente nunca estará expuesta a fotografías de niños que están siendo abusados sexualmente por depredadores, pero las imágenes de esos abusos se pueden encontrar en los oscuros rincones del mundo en línea, donde las redes de violadores de niños y de consumidores de pornografía infantil producen y distribuyen fotografías de niños victimizados.

El pasado 15 de diciembre Microsoft donó una nueva tecnología al Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados (NCMEC) Estados Unidos, que tiene el potencial de marcar una diferencia drástica en la lucha contra la distribución de pornografía infantil por el Internet.

Christian Linacre, Gerente de Seguridad y Privacidad para Microsoft Latinoamérica, explica que los proveedores de servicios en línea están obligados por ley a reportar dichas imágenes cuando las encuentran. “Pero sólo algunos proveedores las buscan activamente en sus servicios en parte debido a los retos tecnológicos que representa identificar dichas imágenes de forma confiable de entre los millones de fotografías que se comparten cada día, y debido a que las fotografías se vuelven difíciles de identificar cuando se alteran incluso de la manera más sencilla”.

Para resolver este problema, Microsoft Research creó una tecnología llamada PhotoDNA que permite calcular la firma digital única. “PhotoDNA permite calcular el “ADN”, por así decirlo, de cualquier imagen y después hacer coincidir dicha firma con la de otras fotografías”, explica Linacre. “La técnica de “hashing robusto” de PhotoDNA es diferente a otras tecnologías hashing comunes ya que no requiere que las características de la imagen sean totalmente idénticas para encontrar imágenes que coincidan, permitiendo ser identificadas incluso cuando las fotografías han cambiado de tamaño o han sido alteradas”.

La tecnología PhotoDNA, fue creada en un principio por Microsoft Research y más tarde perfeccionada por Hany Farid, experto en imágenes digitales y profesor de ciencias de la computación en Dartmouth College, para ayudar al NCMEC en sus esfuerzos de encontrar copias ocultas de las peores imágenes de explotación sexual infantil conocidas hasta la fecha.

Ernie Allen, presidente y CEO del NCMEC, afirma que el problema de la pornografía infantil había quedado resuelto a finales de los años 80, ya que el Tribunal Superior de E.U.A. declaró que no se trataba de libertad de expresión, sino que constituía abuso infantil. Las autoridades ya habían desarticulado su distribución e importación. Pero entonces llegó el Internet.

“Hace 20 años pensábamos que este problema había desaparecido”, dice Allen. “Aunque maravilloso y poderoso, el Internet ha creado una oportunidad para que las personas se relacionen con otras que comparten sus mismos intereses y accedan, en la privacidad de sus hogares, a contenido que antes representaba un riesgo salir a las calles a comprar”.

En la actualidad, comenta Allen, el problema se está agravando. Desde el 2003, el NCMEC ha revisado y analizados unos 30 millones de imágenes y videos de pornografía infantil. Dichas fotografías de abuso sexual se confiscan de pedófilos que venden las imágenes ilegales y forman comunidades que refuerzan su interés común en los niños.

Allen afirma que la línea cibernética de denuncias del NCMEC ha atendido 750,000 informes de explotación sexual infantil y pornografía infantil recibidos del público y de proveedores de servicios de Internet. “Revisamos 250,000 imágenes a la semana”, dice Allen. “Eso significa que se trata de un problema masivo”.

NCMEC ha trabajado con las autoridades para identificar muchas de las peores imágenes de abuso y explotación sexual infantil. Conforme pasan de pedófilo en pedófilo, muchas de esas imágenes surgen en repetidas ocasiones durante las investigaciones de pornografía infantil. “Nuestro objetivo es detener la victimización”, comenta Allen. “Con PhotoDNA podremos comparar esas imágenes y trabajar con los proveedores de servicios de Internet de todo el país para detener la redistribución de las fotografías”.

Fuente: Microsoft.